domingo, 13 de octubre de 2019

RICARDO III

Todo apuntaba a que no íbamos a ver una obra convencional y ortodoxa, una adaptación fiel a un texto de William Shakespeare. Algunas referencias hablaban de atemporalidad con guiños a situaciones actuales. El Ricardo III que hemos visto más allá del clásico permite entrever las referencias a la historia reciente, que bajo mi opinión no hace otra cosa que aumentar la validez de la representación.

Comenzamos asistiendo a las reflexiones de un dictador en el que yo creo recordar a Stalin. Explica el papel de la sociedad como una profunda incoherencia, que se sostiene como ejemplo del absurdo del ser humano. La sociedad se crea con el objetivo de un fin común mejor, pero sus integrantes solo buscan el bien individual y la mantienen simulando un falso altruismo.

Hechas las referencias al siglo XX y su similitud con el mundo real, pasamos a ver Ricardo III. 
En el reino de Ricardo las guerras han sido durante los últimos tiempos el estado natural. Todo es más fácil cuando las familias de York y Lancaster luchan defendiendo unos colores y el bando contrario es fácilmente identificable. Pero una vez llegada la paz el enemigo no es tan visible y en todos los lugares puede encontrarse.

El rey Eduardo, de la familia York, pide la paz y el trabajo en equipo para resolver los conflictos del pasado. Sin embargo acaban de salir a la luz unos papeles que implican a su hermano Jorge en negocios turbios, su inicial, J., está en las anotaciones. Para limpiar la imagen Eduardo manda encarcelarle en la torre del Palacio. Él, el rey, está enfermo y su mujer Isabel, una plebeya, teme por su futuro, ya que se ha acostumbrado a ocupar el buen cargo de reina.  



La reina Margarita es la representante viva de mayor grado de la casa de Lancaster, su bando es el perdedor, frente al de Eduardo padre, ya difunto. Margarita perdió a su marido Enrique VI y a su hijo, e Isabel también pertenecía a sus filas, la que está ahora casada con el rey Ricardo, del bando contrario. Margarita aparece para maldecir a toda la familia, premoniza que no tendrán descanso, todos caerán igual que los suyos perecieron.



Todos los personajes que vamos conociendo se mueven por su afán de poder, su lucha por conservarlo por encima de cualquier persona y cualquier situación y por la avaricia. Pero por encima de todas ellas destaca el personaje de Ricardo III, el tercer hermano del rey Eduardo. Aquel que pese a quién pese busca ostentar el poder sin mirar si los perjudicados son de su familia o no. Cuenta con un arma muy poderosa, su capacidad de convencer y envaucar aunque todo sea una pura falsedad. A pesar de ser un jorobado, un tullido, hazmerreir de todos, consigue tornar la risa que provoca en horror. 




En el lecho de muerte del hijo de la reina Margarita, Ricardo convence con artimañas a su mujer Ana para que se case con él, así consigue afianzar su Reino uniendo a parte de las tropas del enemigo. Cuando Ana deja de interesarle acaba con su vida, pero antes Ana le dirá lo desdichada que ha sido desde que se unió a él. Ella pronunciará las palabras "mañana en la batalla piensa en mí y caiga tu espada sin filo", haciendo referencia a todos los muertos que fue dejando por el camino y que siempre le acompañarán y atormentarán. Ricardo III ordena el asesinato de su hermano Jorge, que fue encerrado en la torre por aparecer en los papeles, cuando el rey iba a indultarlo. Ricardo siembra la desdicha y el horror por donde quiera que va, colabora en la muerte de su hermano el rey. Acaba con primeros ministros, caballeros y señores en cuanto dejan de serle útiles para sus fines. 

Su última demencia será solicitar a Isabel casarse con su hija, una niña, para así asegurarse el trono, tras haber acabado con su hermano mayor, que se convirtió en heredero debido al fallecimiento del rey Eduardo. 



Ricardo III parapetado de su muleta recorre el escenario haciendo de maestro de ceremonias, acompañado de un micrófono con el que dará su show, el papel que viene representando años. Ese tullido vive en una continua guerra y no quiere apearse de ella, fuera de la contienda no sabe actuar, la lucha pierde su sentido. 



Sus acciones solo consiguen que todos acaben uniéndose contra él, la batalla vuelve a empezar, pero esta vez hasta sus más fieles le acaban abandonando al ver que en Ricardo nunca tendrán a un líder sino a un ser enfermo y soberbio a partes iguales. 

Cuando todos van hacia él, enemigos y fantasmas del pasado, Ricardo proclama la más famosa frase: "Mi reino por un caballo". Sólo desea continuar la lucha. En esa batalla, la de Bosworth, caerá. 

Esta representación de Ricardo III hace referencias continuas a tantos dictadores que han sido los tristes protagonistas del siglo XX. Incluso Franco en su lecho de muerte hace un cameo, como marido de Ana y rey de la casa de Lancaster.
No hay atrezzo del siglo XVII, no hay escenario, no hay referencias a la época victoriana porque todo sigue vigente, es más vigente que nunca. 

El miedo como única forma de imponerse, la soberbia, la maldad más pura, nos llevan acompañando toda la historia y sin embargo cada cierto tiempo nos tienen que recordar cómo tergiversan nuestra verdad para hacerse con el poder y tenernos de su lado.

Obra muy interesante para reflexionar y buscar las similitudes con las noticias de nuestro día a día. 






sábado, 21 de septiembre de 2019

EL SIRVIENTE

Volver al teatro español a disfrutar de una obra con un cartel imejorable es un clásico. Aunque soy reacia a acudir a ver las que cuentan historias que en el pasado fueron llevadas al cine con mucho éxito (me parece una perdida de tiempo copiar un guión cinematográfico), esta vez el reparto y la falta de tiempo para ponerme al día y encontrar algo más original, me hicieron decidirme por este teatro. 

El sirviente es la histroria de un joven acomodado y cómodo que vuelve a su ciudad natal, Londres, después de haber estado en primera línea de combate durante la segunda guerra mundial. Ha luchado contra la fuerza militar afrika korps, a las ordenes del mariscal Rommel, y demasiados horrores le han dejado marcado. Ahora en Londres sus contactos le intentan ayudar para que vuelva a recuperar su vida, así que le facilitan una entrevista para trabajar en la City. 

A su llegada le reciben sus personas más queridas, su novia Susan y su gran amigo . Éste último volvió de la guerra un tiempo antes que él y para ayudarle en su reinserción a la vida normal le ha alquilado un apartamento y buscado un sirviente que le ayude con la casa. 

Barret es el mejor en su profesion y así lo demuestran sus credenciales. Por este motivo ha sido elegido para servir al joven Tony. Éste le da instrucciones muy claras de lo que necesita: alguien que decida y resuelva en todas las cuestiones relativas a la casa y que no le moleste. Tony se ha convertido en una persona despreocupada, alcoholizada y vaga así que sin darse cuenta cada vez dejará que su sirviente ocupe más y más espacio en su vida y se haga imprescindible. 

Durante una pequeña enfermedad Tony permanece en casa alargando la convalecencia y dejando que Barret le mime. Esta actitud no gusta en absoluto a su novia que preferiría que saliera de casa a luchar por su futuro. Cualquier decisión pasa por las manos de Barret que aprovechando las circunstancias se toma la libertad de disponer en lugar de transmitirlo a su señor. 
Poco a poco los papeles de ambos van cambiando. Tony empieza a mostrar pavor de molestar a Barret y que este amenace con irse, así que le trata con sumo respecto y miedo, incluso cuando éste se ha propasado en sus tareas.


Barret aprovecha su situación privilegiada para pedir a Tony que su sobrina venga a ayudarle. A Tony no le hace ninguna gracia pero acaba aceptando. La joven Vera se instala en el sótano de la casa días después. Una noche de borrachera Tony y su amigo bajan a la cocina y se encuentran a la chica. Su recato inicial se va convirtiendo en insinuaciones y acercamiento para el que Tony no estaba prevenido y acaba cayendo en las redes de ella. Su tío, que supuestamente estaba fuera disfrutando de su día de libranza, sale de la habitación cuando la chica por fin se queda sola, y le felicita por lo bien que ha salido todo. 

A partir de aquí Tony solo vivirá para estar con la chica, aprovechará cualquier momento de salida de Barret para irse con ella. El resto le da igual, su novia, el trabajo, los amigos... Pero la supuesta sobrina tampoco lo es, ya que realmente es la amante de Barret y todo es una trama montada por éste para poder meterla en la casa.
Un día que Tony ha salido y vuelve a casa inesperadamente con Susan y su amigo, descubre que Barret y la chica estaban divirtiendose en su cuarto. Barret al verse pillado confiesa toda la verdad: su relación con Vera y su conocimiento de que Tony se acuesta también con ella. Y todo esto delante de su novia que abandona la casa llorando acompañada por su amigo. 


Tony se queda totalmente solo, su aspecto y su vida son deplorables, pasa el día bebiendo encerrado en una casa que es un estercolero. Meses después su buen amigo reaparece para pedirle perdón por no haberle ayudado cuando le vio sumido en esa trampa y le explica que lo hizo pensando que así él tendría posibilidades con su ex novia. Pero con el tiempo ha comprobado que ella no puede olvidarle así que vuelve para remediar lo que no hizo bien. De pasada comenta que estuvo buscandole en el bar y allí encontró a Barret. En ese momento Tony vuelve a ver la luz, necesita a su sirviente a su lado. Su amigo no da crédito a lo que oye pero Tony está ciego. Tony queda con Barret y le pide que vuelva a la casa. Éste le explica que más allá de sus atribuciones como sirviente puede generarle otros beneficios y pasa a presentarle a Mabel, que es Vera en un nuevo juego. 

Temporalmente todo vuelve a ser como antes, pero ya con las cartas encima de la mesa la relación de tres empieza a enrarecerse muy rápido.  Barret se mofa de Tony por su inutilidad y dependencia, sabe que es un pelele en sus manos. Incluso un día que este baja a la cocina le insulta, le humilla y ataca llegando casi a asfixiarle. El amigo llega en ese momento y en un intento desesperado intenta llevarse a Tony, librarlo de esa red que le tiene atrapado y que va a acabar con él. Pero Tony ya estaba perdido desde hace mucho, y el único camino que es capaz de hacer es el que le lleva a la habitación donde le esperan Barret y Mabel. 



La obra es un continuo juego de seducción posesión y humillación. Las relaciones personales que al principio eran fácilmente identificables como sanas se van deteriorando, corrompiendo y los personajes eligen esos caminos que les condenan. La manipulación es el arma que utilizan para hacerse con el control y romper con el orden establecido, el de las clases dominantes. El sirviente acaba siendo el amo y señor, imponiendo su decisión ante todo. 

La historia está muy bien contada, consigue meternos en ese ambiente asfixiante en el que nos vamos ahogando poco a poco sin remisión. El escenario en cambio muestra el orden inverso, al comienzo se trata de una casa vacía e inhospita que se va transformando en un hogar gracias a Barret. Pero cada pequeña mejora que hace en la casa sólo sirve para atar y dominar más a Tony y a todos los que nos hundimos con él. 


viernes, 28 de junio de 2019

LEHMAN TRILOGY. BALADA PARA SEXTETO EN TRES ACTOS

Hace más de un año que oí hablar de esta obra y empezó a interesarme. De ella me atraían su reparto, Víctor Clavijo como actor, Sergio Peris-Mencheta como director, y su puesta en escena tan variada y variopinta.




La obra es mucho más de lo que puede parecer a priori. No solo tendremos música en directo, canciones, show, también vamos a recorrer una parte de nuestra historia, de nuestro pasado y presente.

Lehman trilogy es la historia de la familia Lehman en tres actos. Habla de su largo ascenso y su caída final.
El apellido Lehman pertenece a una familia de judíos alemanes y esta obra comienza con el primer miembro que viaja a Estados Unidos a hacer fortuna. Henry Lehman es el hermano mayor que llega a Nueva York en barco y se establece en Alabama, fundando un pequeño negocio de ganado.Sus hermanos harán este mismo camino pocos años después y se unen a su empresa. Henry aporta el cerebro, Emmanuel  el brazo y Mayer la "patata", como ellos mismos dicen, para formar un trío que dará pie a una saga invencible.

El negocio inicial va bien, pero debido a las dificultades de pago de algunos de sus clientes, deciden aceptar el cobro recibiendo una parte del algodón que producen, lo que debido a la elevada subida de su precio les permite aumentar una buena parte su capital. Se han convertido en intermediarios. Por supuesto se trata de la época previa a la guerra de secesión, en un territorio del sur donde la recogida del algodón es totalmente realizada por esclavos.

Unos años después sufrirán un episodio desafortunado que les llevará a dar un giro total en su empresa. La nave en la que se guarda el algodón/ganado se quema, perdiendo toda su materia prima. Desde ese momento decidirán cambiar y dedicarse al préstamo de dinero a otros empresarios de ganado.

Pronto encontrarán que su mercado se diversifica y entran también en el negocio del café y su nombre y posición empieza a sonar en todos sitios. El precio de venta de los productos oscila, sube y baja, se cotiza en las casas de comercio, donde no se ve la materia prima, solo se opera con números, es el comienzo de la bolsa. Todo esto empieza a surgir en Wall Street, en Nueva York, a donde se ha desplazado uno de los hermanos cuando el mercado ha girado hasta esta zona de la costa este de Estados Unidos. Allí se instala en Liberty St, en el mismisimo futuro centro financiero mundial.




Cuando estalla la guerra civil su mercado se amplía y verán la gran oportunidad en la construcción de vías férreas. 

Otra gran familia de emigrantes, los Goldman Sachs son sus mayores rivales, pero el negocio y el dinero están por encima de todo así que deciden aliarse para convertirse en un banco de inversión y meter a nuevas empresas a cotizar en bolsa. Esto ocurre a principios de siglo cuando el hijo de Emanuel, Philip trae nuevas y modernas ideas.

La primera guerra mundial es otro nuevo momento de expansión y apertura de nuevos mercados que los hermanos aprovechan especialmente.

Cuando llega el crack del 29, ese jueves negro en el que durante horas decenas de banqueros se suicidan, Lehman confía en resistir. Sabe que solo caeran los primeros y los que aguanten saldrán reforzados. Unos años después aparecerán las agencias de calificación como Standard & poors, que darán la mayor confianza al imperio creado por los tres hermanos.

En los siguientes años los Lehman entrarán en todos los negocios que le se presentan y que con su mejor olfato presienten exitosos: petroleo, guerra, cine, ordenadores, . El nieto de los tres hermanos es ahora la cabeza del banco de inversión. Pero no sólo se trató de olfato para reconocer los grandes negocios, también se mueven los mercados para producir la necesidad en todos los mortales y así seguir aumentando la caja de los Lehman. El capitalismo es una creación de los poderosos para que entre todos mantengamos la máquina funcionando, su maquina. 

Los Lehman dejaron de dirigir el banco años atrás, aunque el nieto Robbie sigue al frente en las decisiones, el capital es en buena parte de los accionistas. 

Con las hipotecas impagables, Lehman crea un nuevo negocio en el que divide y reparte entre todos lo que no va a ser recuperado. Y esto lleva a la gran crisis de 2008, al final del banco, que en esta ocasión fue el primero en caer. En este momento vemos como todos los grandes dirigentes del banco aparecen para asistir al final de su gran obra.




Y hasta aquí la historia que nos cuentan, que en cierto modo podría parecer hasta repetitiva, tema recurrente en películas recientes, obras, libros... 

Pero la mayor originalidad de este espectáculo es la forma en que nos lo cuentan. Los actores son narradores, y personajes, no sólo hablan, también cantan y tocan instrumentos, bailan, construyen la obra con infinidad de recursos. Todo encaja milimétricamente para que desde la cuarta pared veamos una coordinación perfecta, un juego de actores moviendose y ocupando en cada momento su personaje. 

El escenario se transforma poco pero lo suficiente para saber dónde estamos, los personajes se visten pero poco, para que reconozcamos quién viene a visitarnos. Una plataforma giratoria trae y lleva objetos y personas, les conduce hacia su nuevo cambio y nuevo papel. 

Nos hacen reir, nos hacen imaginar, nos obligan a estructurar en nuestra mente tantos acontecimientos ocurridos, nos hacen dudar de la realidad en la que vivimos, nos maravillan con su perfecta actuación llena de matices, de momentos geniales, nos hacen participes con sus carteles que nos indican lo que debemos hacer.




Dificil olvidar una obra así. 












sábado, 18 de mayo de 2019

SHOCK. EL CÓNDOR Y EL PUMA

Hoy asistimos a una obra de teatro, sí, pero realmente se trataba de un ensayo de nuestra historia y vida desde los años 50 del siglo XX hasta la actualidad.
Hoy nos hemos sentado frente a una historia conocida pero no por eso menos dolorosa, nos hemos situado frente a nuestro pasado y lo que es peor aún, frente a nuestro presente.

Hoy la historia llama a nuestra puerta y nos presenta como seres vulnerables, maleables, seres indefensos ante lo que dictan gobiernos y grupos de poder.


El teatro Valle Inclán siempre es experto en buscar temas que nos remuevan, que nos saquen de nuestra tranquilidad y de nuestro confort.

Hoy lo consigue una vez más CON este teatro incitador, teatro transgresor de Andrés Lima.

En general la obra quiere exponer demasiadas ideas, especialmente al principio, lo que resulta desbordador y da una idea de inconexión y con los que no es fácil seguir el hilo y captar nuestra atención.

Comenzamos escuchando hablar de la doctrina del shock del economista Milton Friedman, ésta postula los principios del neoliberalismo y el capitalismo. Friedman será premiado años después con el mayor galardón, el Nobel de economía. Éste instaura la sociedad neoliberal, que sigue siendo el paradigma 70 años después de su proclamación. Basa sus principios en tres puntos: los mercados tienen que ser libres, los gobiernos no tienen que ser dueños de ninguna empresa que pueda ser rentable y los beneficios sociales deben de dejar de existir. Los principios son los fundamentos de la economía que posteriormente arrasó en el mundo. Para conseguir imponer este sistema en cualquier sociedad tiene que darse un shock.
Ese shock del que habla esta teoría es equivalente al que puede sufrir una persona de forma natural o forzada bajo tratamiento de electroshock. Ese mismo impacto a nivel nacional o mundial es el que sufre toda una población cuando es golpeada y pierde la consciencia, quedando inutil para pensar y decidir libremente. Este momento es aprovechado por sus planificadores para arrasar con todo, tomar medidas en su beneficio sin ninguna oposición.





Aunque pueden ser muchos los países en los que veamos su aplicación, la obra se centra en el primer caso en que se aplica esta teoría, el más evidente y terrible, el de Chile. En los años 60 un movimiento comunista está tomando fuerza y con un carismático líder aparenta ser imparable. Estudiantes contrarios al régimen irán a la universidad de Chicago, donde se encuentran con Friedman y sus teorías y desde allí comenzarán a organizar el fin del gobierno de izquierda de su país. 




Estados Unidos con su presidente Nixon orquesta estos movimientos, plenamente convencido de que estos partidos deben de ser cortados de raíz, años después estos acuerdos y maniobras recibirán el nombre de operación Cóndor. EEUU adiestra a los ejercitos de los países iberoamericanos en la universidad americana situada en Panamá. El golpe de estado no se produce como un levantamiento limpio del ejercito, sino como una maniobra decidida mucho antes de que Allende fuera presidente. 

Sus últimas palabras desde la casa de la Moneda horas antes de morir son la sentencia y el resumen de su lucha, su confianza en que el hombre y el tiempo sabrán poner en su sitio y devolver la dignidad que nos han arrebatado.




Así momentos antes de morir Salvador Allende enuncia el siguiente texto, incluido en la obra como un fragmento de teatro verbatim:
[...]
Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente.
Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza.
[...]
se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

Los días, meses y años posteriores al golpe de Pinochet serán un cúmulo de intereses, en los que el dictador no sólo no es rechazado por otros países, sino que es recibido y agasajado por jefes de estado. 





Los primeros años son de represión, torturas, desapariciones, fosas comunes, vuelos del avión PUMA para deshacerse en alta mar de personas no afines al régimen que han sido sedadas. Esos lugares que albergaron a presos políticos nunca volverán a ser sitios de recreo, estudio, ocio, para siempre irán acompañados de las almas de todos los que allí sufrieron. La Escuela Mecánica de la Armada, el Olimpo, el Club Atlético, el campito... y decenas más en Argentina, o el estadio nacional, Villa Grimaldi en Chile, y tantos otros centros clandestinos de detención de Bolivia, Brasil, Uruguay, Paraguay, Ecuador, Nicaragua, Panamá, Perú... Asistimos al asesinato de Víctor Jara en el Estadio Nacional. Los países operaban conjuntamente apoyados y adiestrados desde EStados Unidos, mientras que el pueblo se desangraba y buscaba a sus familiares, como las madres de la plaza de mayo. 



Conocer la historia no suaviza los sentimientos de impotencia ante los testimonios. Junto al dolor, el pueblo también olvida y disfruta de un mundial celebrado en Argentina en 1978 donde su dictador, Videla, es el principal embajador. "Al pueblo pan y circo", pero el dolor no se puede esconder para muchos. Líderes de todos los países son fotografiados con Videla. El país celebra la victoria de Argentina en su mundial y el gol de Hermes, a la vez que sigue torturando, reprimiendo y escondiendo la verdad de los desaparecidos.


La operación Cóndor ha sido todo un éxito, Sudamérica ha erradicado esos regímenes prosoviéticos, procastristas casi al completo.

Pasados los años llega el día en que los dictadores abandonan su cargo y salen por la puerta grande, perdonados por los nuevos gobiernos. Pinochet, que prestó su ayuda a Margaret Thacher en la guerra de las Malvinas, es acogido en el Reino Unido como un cargo importante. La dama de hierro hacen declaraciones en su favor como símbolo sin tener en cuenta todo el horror que habían dejado atrás. Incluso, cuando España intenta extraditarle por crímenes de lesa humanidad cometidos en su país, Gran Bretaña lo evita. Finalmente Pinochet morirá sin ser juzgado pero con testimonios públicos de los horrores cometidos. 



De todo esto parece que hemos aprendido, que sabemos distinguir y que somos capaces de evitar este shock, que no volveremos a equivocarnos y a dejarnos confundir. Y cuando creemos tener la lección aprendida, nos volvemos a ver atacados por el presente, por esa mujer siria a la que caen bombas y que no encuentra a su hija. Y tomamos consciencia de lo infinitamente diminutos que somos. 


Junto a esta historia principal nos hablan de todo el desarrollo militar que hay gracias a las 



No hay saltos en el tiempo, la historia es lineal y se para en aquellos momentos más relevantes para explicarnos las claves de nuestra historia.

Cada actor representa a un mínimo de seis personajes y cada cambio se produce delante de nuestros ojos, sobre ese pequeño escenario giratorio, desde el que nos miran a todos. No hay una cuarta pared, una apoyo que ayude a los actores a situarse, sólo unas pantallas sobre nuestras cabezas que nos muestran las imagenes de reales de lo que estan representando. 

De la obra salimos destrozados, anulados, con un sentimiento de ser juguetes en manos de los que deciden, y a la vez reforzados y capaces de no volver a admitir este juego. 




jueves, 25 de abril de 2019

MRS. DALLOWAY

Volver a mi asiento del teatro español es recuperar un trocito de lo que fueron aquellos años de farándula y artisteo, en los que no dejaba pasar ni una obra de su sala principal.
Esa zona de visibilidad reducida era mi pequeño secreto. Reconozco que el patio de butacas es mucho más interesante para disfrutar de un primer plano de los actores pero si el teatro está casi lleno siempre nos quedarán las butacas del segundo piso.
Blanca Portillo tiene tanto tirón que la obra de hoy estaba vendida desde el principio al 90%. Aprovecho este jueves sin niños y me llevo a una amiga al teatro.

En Mrs Dalloway todo suena bien, el argumento, la autora, el personaje, la actriz, estamos ante una gran obra. 

La historia empieza con todos los actores en escena, aunque únicamente Mrs Dalloway, Blanca Portillo, estará presente en la acción, los demás sólo se encuentran en su mente. 
Ella va a preparar una fiesta para su marido que tendrá lugar esa misma noche. Abre las cortinas y el aire de la mañana le trae recuerdos de juventud junto a las olas del mar, también sensaciones agridulces de su vida. Virginia Wolf y Carme Portaceli empiezan su obra con este prometedor principio, y acto seguido los actores empiezan a tocar los instrumentos que hay en escena y a bailar de forma alocada y divertida, todos excepto ella.

Con nuestra protagonista vamos a vivir un día desde que amanece hasta el final de la fiesta y asistiremos a su cambio y maduración, a sus reflexiones interiores, sentimientos encontrados. Con las horas iremos conociéndola y descubriendo que una primera impresión frívola da paso a una mujer con muchos sentimientos guardados, viviremos con ella un proceso de aprendizaje que finalizará con nuestra protagonista siendo capaz de quitarse la venda ante nosotros y ver todo lo que hay detrás.






Clarissa acaba de recuperarse de una enfermedad que la ha tenido en cama durante un largo tiempo. Ahora se siente viva, más viva que nunca, y feliz. Desea escuchar el bullicio, participar de él, sentirse acompañada. Está entusiasmada con la fiesta que está preparando y anima a todos para que asistan, hijos, viejos amigos... Desea que disfruten tanto como ella aparenta divertirse, vive en los demás, olvidando casi siempre lo que ella siente y quiere. Así ha sido toda su vida, deberse a todo lo que los suyos quieren y representar un papel ante ellos. 

Los momentos que ha dejado pasar para interpretar el papel que todos esperan de ella son los que hoy más vuelven a su memoria, los protagonistas que esta noche asistirán vienen acompañados de reproches para la anfitriona. Los fantasmas del pasado son los que vienen a estar con ella.




Clarissa nos contará lo nerviosa que se puso cuando conoció a una chica que después se convirtió en su amiga, y que ésta, alocada y alegre, le abrió las puertas de un nuevo mundo, la bisexualidad. Pero ella rechazó cualquier experiencia aunque por dentro deseara fervientemente probar. 

Peter es el eterno enamorado de Clarissa, le declaró sus sentimientos pero ella no le aceptó, quizá por miedo, por convencionalismo... Él vive en ese pasado y le sigue reprochando que le rechazara. Mrs Dalloway recuerda sus palabras y se sigue enfrentando a esa decisión que tomó. 



Clarissa es el reflejo de Virginia Wolf, esa mujer enferma, incomprendida muchas veces, una mujer avanzada a su tiempo que es mucho más plena de lo que la sociedad le permite. 

Clarissa empieza la obra siendo una jovenzuela feliz, recién recuperada de su enfermedad, animada, perfecta anfitriona, que conserva las formas en cualquier situación... con las horas se va transformando en una mujer madura, reposada, deseosa de vivir, libre. La obra está siempre acompañada de música en directo y canciones, nuestra Clarissa consigue al final del día sentir la música, bailar, expresarse sin ningún atavismo. 

La obra es interesante aunque tratándose de Virginia Wolf esperaba que los temas feministas ocuparan bastantes ámbitos, más allá del amor y las relaciones personales. En este caso quedé un poco decepcionada. Incluso en ciertos momentos me costó conectarme a la historia, una pena para todas las posibilidades que podía tener la obra.  







sábado, 6 de abril de 2019

EL CURIOSO INCIDENTE DEL PERRO A MEDIANOCHE

Haberla leído hace años me provocaba un cierto rechazo. Una película o una obra de teatro nunca deberían de mejorar el texto genuino. Sin embargo muchas insistencias, buenos comentarios y un sábado sin plan hicieron que finalmente me decidiera por esta obra.

En el camino leí la entrevista a su protagonista y descubrí a un chaval de 26 años con una vida interesante, muchas inquietudes y un futuro prometedor. Esto me creó cierto interés inesperado.

La historia habla de un caso misterioso que investiga un chico con autismo, una excusa para meternos en su cabeza y en su mundo.

Se llama Cristopher Moore, importante quedarse con su nombre porque sonará muchas veces durante la obra y probablemente también en el futuro.


Cris encuentra muerto en mitad de la noche al perro de su vecina, la señora Shears., asesinado con una hoz de jardín. Asustado por la situación y por la denuncia de su dueña solo es capaz de agazaparse para protegerse de las acusaciones y personas del mundo exterior.


La policía llega al lugar del suceso e intentan arrancarle unas palabras pero solo consiguen llevarle detenido por agresión a un policía. Su padre tiene que acudir para intermediar y explicar la situación y todo acaba en una amonestación.

A pesar de la oposición de su padre, Cris está dispuesto a realizar una investigación y esclarecer lo ocurrido. Él no sabe quién mató a Wellington pero tiene claro que va a descubrirlo. En su camino se va a enfrentar a la incomprensión del mundo que no sabe tratar a un chico autista.


Venciendo su rechazo por socializar con gente desconocida, visitará a sus vecinos para recabar información sobre lo ocurrido esa noche. Conocerá entre otros a la señora Alexandre, que muestra un cariño especial por el chico, demasiado para él. Ella esconde mucho más de lo que dice aunque está deseando soltarlo todo.


Cris cuenta con su profesora, la señorita Siobha, ella es capaz de poner palabras a lo que él no sabe expresar. Le cuida, le enseña y le ayuda a transmitir, en aquellas partes en las que su padre, por mucho amor que sientan, no sabe cómo llegar.

Ella le anima a investigar porque sabe que esto le abrirá puertas y caminos que él no estaría dispuesto a transitar en otras circunstancias.

Así con su ayuda, Cris deduce que la persona que mató a Wellington debe de ser alguien que odiara a su dueña y que el único sospechoso sería su ex marido, el Sr. Shears. Cuando lo comenta a su padre éste se pone furioso, más allá de lo esperable y le dice que esa persona no puede ser nombrada en su casa. Además le hace prometer que ese juego de detective se va a acabar.


A la vez que compartimos los avances de la investigación, nos cuentan los momentos más relevantes en la vida de Cris. Su madre murió hace unos años de un ataque al corazón. Estuvo ingresada en el hospital pero su hijo nunca pudo ir a visitarla. De imprevisto, su padre comunicó a su hijo la trágica noticia.

Un día la Sra Alexandre se encuentra a Cris y le pregunta por sus avances en el caso. Él le cuenta su deducción y la reacción de su padre al comentarlo y ella aprovecha para explicarle que entre su madre y el Sr. Shears hubo una "muy estrecha relación".


Cris lo escribe todo en su libro, el camino más sencillo para explicar su investigación y su vida, expresar lo que le pasa por la cabeza, mostrar todo aquello que es incapaz de decir de palabra.

En casa su padre encuentra y lee el libro y descubre que su hijo ha contravenido su orden y además acaba de enterarse de la infidelidad de su madre. Así que entra en cólera, grita a su hijo, le increpa y finalmente tira su libro, el objeto más importante en la vida de Cris. Éste, conociendo a su padre, cree que no se habrá desecho por completo del libro, así que lo busca por toda la casa cuando se queda solo y lo acaba encontrando en una caja dentro del armario, junto con un montón de cartas cuyo remitente es ¡su madre!

Cris comienza a leerlas y después de un gran desconcierto, descubre que su madre vive y que le ha escrito cada semana desde que "desapareció". En una de ellas le cuenta por qué le abandonó, explica que la vida a su lado era muy difícil y ella no tenía paciencia. Cree que su marido y su hijo se entenderían mejor si ella desapareciera y así decidió escaparse con su amante dejándolo todo atrás.

Su padre llega a casa en ese momento y encuentra a Cris desmayado en el suelo y todas las cartas tiradas. Le cuida hasta que vuelve en sí y decide no volver a ocultarle nada, así que es el momento de la verdad. Daniel confiesa a su hijo que él asesinó a Wellington. A raíz de una discusión que había tenido con la señora Shears, con la que había mantenido una relación, salió furioso de la casa de ella y en ese momento el perro le atacó y él, lleno de rabia, le clavó la hoz de jardín acabando con su vida.


A partir de este momento Chris toma una decisión que lo cambiará todo: junto a su padre no puede estar seguro porque haber matado a un perro le convierte en un asesino y puede hacerle lo mismo a él, así que se escapará e irá a buscar a su madre.

Aquí empieza la gran aventura para Cris, un chico hiperprotegido por su condición de autista y por un padre cariñoso pero a veces desbordado, que intenta mantenerle en su burbuja. Cris se enfrentará a un nuevo mundo lleno de miedos, inseguridades, rechazos, malentendidos, pero también de pequeñas victorias. Llegar a la estación, comprar un billete de tren, sacar dinero del cajero, encontrar su andén, esquivar a policías, montar en el metro, todas pequeñas grandes aventuras para alguien como él. Definitivamente llega a la dirección postal de su madre y ella no puede ser más feliz.


Pero hay veces que el rechazo a un abrazo se hace demasiado incomprensible. Si para su madre es a veces difícil, para su pareja, Roger, el que fuer el Sr. Shears es intolerable. Empiezan las agresiones, malentendidos no muy inocentes y su madre decide volver a su pueblo con su hijo. Mientras el padre de Chris se presenta en la casa de su ex mujer pero solo consigue recibir el rechazo de su hijo asustado y empeorar la situación. 




Cris es muy bueno en matemáticas y el tesón de su padre le iba a permitir presentarse al examen de nivel 1 en su colegio. Con la huida de su pueblo la opción a examen se esfumó, y Cris está hundido porque quiere demostrar que es muy bueno en matemáticas. Pidió a su madre que le llevara desde Londres a su pueblo para presentarse pero ésta lo rechazó. Ahora están de vuelta y el examen estaba previsto para ese mismo día así que van al colegio y Cris tiene la oportunidad de cumplir su sueño y hacer la prueba.

Cris aprueba el examen con una calificación excelente, está orgulloso y radiante, sabe que va a ser capaz de muchas más cosas en la vida porque él sólo fue capaz de ir hasta Londres y encontrar allí a su madre. Y ahora ella también está junto a él, la mujer que lo abandonó todo por miedo a enfrentarse a sus dificultades y prefirió huir ahora se encuentra junto a su hijo, él la ha traído de vuelta. Su padre también cuida de él. Cris ha conseguido descifrar el misterio del asesinato y gracias a su esfuerzo encontrar la valentía.


La historia podría estar contada de una forma simple, y sólo con esto sería suficiente. Sin embargo han querido aportar más matices haciendo una especie de coreografía para simular lo que pasa por la mente del joven, ese mundo desordenado y acelerado en que se ve sumergido y con el que tiene que lidiar.

Un trabajo hecho con tanto cariño cómo éste le da un valor añadido nada común. Casi tres horas disfrutando de puro teatro.

sábado, 23 de marzo de 2019

ESPEJO DE VÍCTIMA

Ir al teatro María Guerrero siempre es un placer, especialmente pisar su sala pequeña, ese espacio donde la cercanía te ayuda a comprender mucho mejor a los actores y todo el trabajo que hay detrás. En esta sala de cuatro filas cualquier butaca que elijamos es buena para disfrutar al máximo de la representación. Además, las temáticas y argumentos, el desarrollo de las obras y el elenco de actores nunca defraudan. 



La obra de teatro de hoy “Espejo de Víctima” se desarrolla a través de dos historias independientes. Ambas van a tener mucho en común más allá del nexo lógico por estar unidas en un único espectáculo. 


La primera pieza cuenta un encuentro entre una periodista y un político de bastante relevancia. Ella trabaja en una revista de mujeres que dedica un artículo a hombres con poder, lo que le lleva a citarse con él para una entrevista. Él está a punto de ser ascendido a candidato de su partido, se encuentra nervioso y exultante a la vez, continuamente mostrando su posición superior frente a ella, que actúa con mayor inseguridad. 
Él se expresa con unas frases muy ensayadas, sabe de la importancia de cada una de sus palabras y tiene muy claro la imagen que quiere dar. 

Ella comienza haciendo preguntas sobre su juventud, ya que el artículo quiere indagar en la persona para entender al personaje y al político en qué se ha convertido. Así descubre que pasó de estudiar en un colegio privado a un colegio inglés, que desprecia ligeramente la muerte por ser un final que no tiene más repercusión sobre la persona fallecida, que busca obsesivamente el orden y la simetría, que cree que la memoria colectiva no debería de olvidar aunque la individual lo necesita como mecanismo de defensa, todos son detalles que parecen no tener ninguna importancia más allá de una vida cualquiera de un joven que he llegado a un puesto relevante en política. La actitud de él ante cada pregunta y cada afirmación es la de un conquistador, un hombre que le gusta escucharse y gustar. 



Y cuando la conversación parece muy previsible algo se rompe, todo salta por los aires: ella saca una foto de él junto a sus compañeros del equipo de fútbol del colegio privado. Él, a pesar de sus ensayadas poses para resistir en situaciones tensas, deja entrever que está turbado. Ella le bombardea con preguntas y comentarios sobre esa época, mientras que él intenta salir airoso del golpe manteniendo la compostura y preguntando repetidamente de donde ha salido esa foto. Ella cambia su tono y comienza a hablar de él como de alguien conocido, él esconde algo en su pasado que podría hundirle, una historia turbia que ha intentado ocultar desde hace muchos años. 

Esta historia olvidada por la memoria colectiva es la de una chica asimétrica con un muñón por brazo que estaba locamente enamorada de él y cuenta la de veces que éste la llevó detrás de las gradas para hacerle todo lo que él quería, pegarle, vejarla, y aquella vez que incluso invitó a sus compañeros del equipo de fútbol para que miraran. Esa pobre chica tullida era la hermana de la periodista, que acabó sus días tirándose por una ventana. Él se defiende argumentando que no tuvo la culpa pero acaba confesando que realmente sufrió mucho por lo que pasó, que le marcó para toda la vida. A pesar de todo siente que ya pagó por ello, tuvo que recibir un tratamiento en el colegio inglés por lo ocurrido. Él se reconoció como un monstruo por lo que hizo pero a sus ojos ya es una persona íntegra porque se rehabilitó, y ahora no le debe nada a nadie. 



Ella sigue culpándole de lo ocurrido pero él descubre un atisbo de duda en ella y pregunta por su relación con su hermana. Ella entonces confiesa todo el odio que lleva años guardando dentro, ha sido siempre la hermana de la pobre lisiada por lo que se ha sentido abandonada y olvidada por toda su familia. Y aunque creyó que tras el suicidio ocuparía el puesto que siempre le correspondió, se dio cuenta de que ella nunca ostentaría esa posición, ésta siempre quedaría para su pobre hermana tullida muerta. Ambas fueron víctimas, animales heridos que no pudieron hacer frente a sus vidas. 
La hermana a pesar de llevar años esperando encontrarse con el que cree asesino de su hermana mayor, acaba confesando la realidad: ella deseó la muerte de su hermana hasta tal punto que cuando la vio tirarse por la ventana esperó veinte minutos hasta saber que estaba muerta para avisar desesperadamente a su familia. 
¿Ser una víctima te hace menos culpable de acciones repugnantes? Cuando somos víctimas todo el mundo nos puede entender, se pueden poner de nuestro lado, nos sentimos arropados y no tenemos necesidad de justificar nuestras acciones. Pero, ¡ay! si nos convertimos en verdugos, nuestros actos serán juzgados y condenados, dejaremos de tener el beneplácito de la sociedad. 


Él fue un monstruo lo reconoció y purgó sus penas pero ella es tan monstruo como él y aún se niega a aceptarlo. 

Por fin llega la llamada en la que le nombran candidato para las elecciones y él es feliz. Sin embargo sobre él se cierne la sombra de lo que ha hecho, de lo que ha sido. 

La segunda historia es algo similar a la primera y desarrolla un poco más la idea de la culpa y del victimismo y la imagen de la sociedad sobre estos temas. Aquí nuevamente una chica lisiada está en una sala y es abordada por un hombre que viene a verla. 

Éste quiere hablar con ella, someterla a una especie de entrevista para poder conocer realmente a la mujer que tiene delante. Como ella no es muy partidaria de esta conversación, el hombre hace sutiles comentarios para provocarla y que surja el debate entre ellos. De su charla sabremos que ella sufrió un atentado que le ha dejado sin una pierna y un ojo. Estos daños le darían un cierto estatus como víctima en la sociedad, que le permitiría vivir tranquila en su papel de pobre animal herido. Sin embargo ella no está dispuesta a aceptar esa imagen que se quiere vender de ella y por oponerse a esto es odiada por una gran parte de la población que le insulta y acosa en redes sociales. 
La chica es descarada, soberbia y no calla cuando quiere expresar algo, guste a quién guste. Por estos motivos ha encontrado a tantos enemigos en una sociedad arcaica que solo pretende hacerse unos héroes a su medida sin preocuparse de lo que éstos sientan. 




Frente a las ayudas recibidas como víctima del terrorismo y a las fotos que se hizo junto a todos los políticos, ella también ha querido mostrar su cuerpo desnudo lisiado en revistas y cobrar por ello. Y eso, la sociedad no está dispuesta a aceptarlo .

El hombre esperaba encontrar una mujer dolida y resentida con el mundo que ha encontrado esa forma de actuar como una única manera de demostrar su odio, pero al hablar con ella descubre un ser inteligente y consciente de sus pasos y de su vida y orgulloso de lo que es. Y esto desencadena un terrible odio del hombre hacia la mujer. 

Nuevamente no nos encontramos ante un interlocutor pasivo y externo a toda la situación sino un hombre implicado en la vida de la mujer y sus palabras son demoledoras: “he venido a matarte”. 


Este hombre desagradable y algo retorcido esconde una relación con la mujer que ni ella mismo puede recordar. El día del atentado él había quedado con su novia, se dirigía al lugar acordado pero llegaba con algo de retraso tras haber tomado unas cañas con sus colegas. Cuando se encontraba a dos manzanas del lugar fijado una fuerte explosión hizo estallar todo el edificio. Él corrió hacia la zona 0 buscando el cuerpo de su novia, la encontró, su pelo rizado pelirrojo le ayudó a localizarla. La cogió en brazos y entre todo el caos buscó un taxi que la llevara al hospital. Al poco se dio cuenta de que la chica rescatada no era su novia y volvió corriendo hasta el lugar del atentado. Por fin la encontró allí, había muerto un rato antes desangrada. 


Lo único que podría salvar a este pobre desgraciado de su tortura diaria sería sentir que el esfuerzo hecho y la persona a la que devolvió la vida valía la pena. Pero la mujer que se encuentra es una vergüenza para la sociedad, una carroña que sería mejor que desapareciera. Él ha sido el culpable de que ella esté viva así que debe de enmendar su error y sintiéndose dueño de su vida decide acabar con ella. Pero en lo más profundo no quiere hacerlo y le pide que se retracte, que confiese su locura, su odio, su condición de víctima. Ella no se doblega, no está dispuesta a bajar la cabeza para negar quién es. Así dejamos a los dos, con una pistola entre las manos y forcejeando por ver qué fuerza se impondrá y vencerá en esta lucha sin sentido. 


Los actores son inmejorables, sus interpretaciones no dejan ningún lugar a duda, reconocemos a la perfección los personajes ante los que nos encontramos. Los actores representan papeles muy diferentes en las dos obras. Parece imposible cómo son capaces de entrar y salir de roles tan marcados y contrapuestos. Esta es la magia del teatro, la de dar toda la vida y emoción sin movernos de una sala. 
Es teatro puro, sin atrezzo, sin escenario, vestuario, solo interpretación pura, dialogo puro.