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domingo, 2 de febrero de 2014

EL COJO DE INISHMAAN

Las segundas oportunidades no suelen presentarse. Pero después de haber dejado pasar la posibilidad de disfrutar de la obra en el teatro español, los astros se conjugaron y nos permitieron asistir este fin de semana, "in extremis", a la representación que llevaba semanas queriendo ver. Todo parecía favorecernos, había que aprovechar.

El cojo de Inishmaan viene precedida de dos críticas bastante desiguales de personas de confianza. Pero algo tenía la obra que me atrajo desde su primera lectura. Una vez vista diré que  me alegro mucho de haber podido asistir, y también que ambas opiniones tenían razón en cierta manera.

Martin McDonagh, su autor, es un joven irlandés que consigue reflejar a través de sus personajes la situación que vivía el pueblo de Irlanda durante los años 30, época en la que el enemigo era Gran Bretaña, además de los propios irlandeses.


La obra nos relata la vida de los habitantes de un pequeño pueblo que pertenece a las islas de Arán, Inishmaan. Para ello parte de un acontecimiento que revolucionará la vida de sus gentes: un director de Hollywood va a grabar una superproducción en las islas de Arán. Los jóvenes del pueblo verán en este hecho la oportunidad de salir de una isla y una vida que les asfixia y no les permite cumplir sus sueños. Pero ¿a qué sueños se puede aspirar viviendo en un lugar así?


Billy el cojo es un joven tullido de nacimiento que tras quedar huérfano vive con sus supuestas tías, dos señoras mayores que regentan un pequeño colmado. A pesar de su malformación, tiene aspiraciones, sueña con progresar y vivir una vida mejor, aunque lo oculta ante todos ya que siempre se ríen de él.
Sus tías Eileen y Kate, viven para cuidar a su querido Billy. Realmente que éste sea tullido y que quedara huérfano fue una suerte para ellas y para sus vidas aburridas. Esperan y confían en que el joven nunca las abandone.

Los hermanos Bartley y Helen son dos adolescentes que pasan por la tienda de las tías para reírse del joven Billy y compartir y ahogar sus pequeños sueños. Cuando les cuentan que van a ir a la isla de Inishmore a trabajar en el rodaje de la película los ojos de Billy se iluminan. Helen, la hermana mayor, es descarada y violenta, usando sus maneras agresivas como arma contra cualquiera que quiera atacarla. Su hermano es un chico ingenuo que vive apocado bajo los brotes violentos de Helen, mientras sueña con América y con los telescopios. 


Johnnypateenmike es el cotilla del pueblo, lo sabe todo de los vecinos y utiliza esa información como moneda de cambio. Es odiado y requerido por los habitantes, como única forma de poner algo de distracción en las tristes vidas de los vecinos. Vive con su madre, una borracha nonagenaria a la que no priva de sus caprichos, intentando así que ésta no le dé problemas. 


Por último Babbybobby es el barquero, un ser triste, un desgraciado que desde que hace un año perdió a su mujer víctima de la tisis, no consigue encontrar la paz.  

Volvamos a la historia, que es la excusa para que vayamos conociendo a los distintos habitantes. Billy el cojo queda entusiasmado con la idea de participar en la película y superando todos sus miedos decide atravesar en barco a la isla de Inishmore y optar por un papel en la película. Sus padres murieron ahogados en el mar en una tétrica historia que nunca han querido contarle, por lo que él no ha sido capaz de echarse a la mar. 

Babbybobby llevará a los hermanos Helen y Bartley en su barca, así que Billy pide a Babbybobby que también le deje ir a él. Éste se opone sabiendo del mal fario que supone llevar a un tullido pero Billy le presenta una carta falsa del médico donde se dice que padece tisis y que le quedan tres meses de vida. Babbybobby se compadece del joven y se arriesga a llevarle con él.


El rodaje de la película finaliza y los jóvenes Helen y Bartley vuelven a su isla natal. Sin embargo Billy ha abandonado Inishmore camino de Hollywood con la compañía cinematográfica. 
Durante varios meses no se sabrá nada de él y los rumores van y vienen, en muchos casos difundidos por Johnnypateenmike. Kate, una de las tías de Billy está perdiendo la cabeza y pregunta a las piedras por su querido sobrino. Babbybobby, el marinero que cree conocer la verdad, calla sabiendo el dolor que ésta provocaría en sus tías.

Por fin la película es estrenada en Inishmaan y los habitantes asisten a la sala de proyecciones para celebrar el gran acontecimiento. Allí las tías descubren que Billy probablemente haya fallecido de tisis. 


Sin embargo una sorpresa viene a iluminarles la vida: Billy reaparece, acaba de volver de Hollywood. Cuenta que rechazó el papel que le ofrecían en la lejana América porque echaba de menos Inishmaan y a sus gentes. Todos se extrañan y alegran de tenerle de vuelta, mezclando sentimientos encontrados. La vuelta de Billy va a traernos la otra cara de los personajes que ya creíamos conocer. 

Babbybobby descubre el engaño del que fue víctima cuando aceptó llevar a un tullido creyendo que éste padecía la misma enfermedad de la que murió su mujer y que él correría la misma suerte. A pesar de la disculpa del joven y de su intento de explicar los motivos que le llevaron a engañarle, Babbybobby deja caer toda su furia contra Billy y le acuchilla. El ser triste y bondadoso se convierte en un animal vengativo y sin capacidad de perdonar. 

Billy sobrevive al ataque pero su salud ya estaba debilitada por tanto viaje y tan pocos cuidados. El médico que le cura las heridas se siente muy preocupado por una tos continua que sólo le anuncia que Billy padece la tisis. 

Mientras, Johnnypateenmike, el ser despreciable que todo lo cuenta a los cuatro vientos, parece tener sólo un secreto que callar: cómo murieron los padres de Billy. Tras las preguntas insistentes del chico, el vecino inventa una dulce historia para el joven, dice que sus padres se suicidaron para que él pudiera cobrar una pensión y con ésta recibir el tratamiento que le salvaría la vida. Billy sonríe feliz creyendo conocer la verdad y sabiendo del sacrificio de sus padres. Sin embargo los que conocen lo ocurrido saben que sus padres intentaron ahogar al niño y que fue Johnnypateenmike el que arriesgando su vida le salvó y robó el dinero para que Billy recibiera el tratamiento que le salvó la vida. Esta era la cara dulce del ser más odiado del pueblo. 

Billy, reforzado por su viaje y por haber cumplido su sueño, se arriesga y pide a Helen que salga con él. Ésta se ríe de él sabiendo el daño que esto le produce, pero es que Helen nunca ha sido capaz de mostrar sus sentimientos sinceros. Tras este desplante Billy carga un saco con latas dispuesto a acabar sus días como hicieron sus padres, tirándose al mar. Pero antes de poder cumplir su plan, Helen reaparece y acepta pasear con el tullido y besarle. La fría y belicosa Helen parece haber cedido ante el chico que se arriesga por sus sueños. No cabe más gozo en el pecho de Billy que abandona su plan de lanzarse al mar. Pero como una ironía de la vida,  la tisis, la enfermedad que le ayudó a salir de su isla y cumplir sus sueños, ahora vuelve para cobrarse su castigo y acabar con su vida.

La obra es una tragicomedia con muchos momentos estupendos, una representación genial de actores y un texto relativamente bueno. Sólo en algunos momentos las escenas se hacen algo pesadas, la historia da demasiadas vueltas en un punto y los cambios de escena hacen que la esencia del teatro se pierda levemente. Pero como decía, todo estos pequeños desajustes están salvados por este reparto inmejorable.

sábado, 14 de septiembre de 2013

LA DAMA DUENDE

Después de tres meses en blanco, comenzamos la nueva temporada de teatro con una obra insigne del Siglo de Oro: La Dama Duende, de Calderón de la Barca. 

Aunque lo esperado sería ir al Pavón a disfrutar de la CNTC, hoy asistiremos al Teatro Español a un homenaje a Miguel Narros. Ésta fue la última obra que dirigió antes de su muerte en junio del 2013. 
Y para disfrutar de la buena tarde y la estupenda compañía, nos sacamos entradas en el patio de butacas, como dos señores!

La historia nos cuenta un enredo al más puro estilo de la época. La Dama Duende es tan sólo una dama pero con un detalle genuino, se hace pasar por duende cuando entra en la habitación del huésped de su hermano. La pobre doña Luisa vive aislada del mundo tras enviudar y, protegida por sus dos hermanos, pasa los días y las noches encerrada en su habitación sin salida a la calle. Pero es joven y está llena de vida así que aprovecha los descuidos de éstos para salir a recorrer las calles de Madrid. En una de sus escapadas conoce a un galán del que queda prendada. Éste la asalta cuando ella huye de ser descubierta por uno de su hermano D. Luis. Tras pedir al caballero que retenga al hombre que la sigue, ambos, galán y hermano, se batirán con sus espadas. Pero este duelo que podía haber acabado mal, es parado a tiempo por el hermano mayor de Don Luis y Doña Ángela, D. Juan. El galán, cuyo nombre es D. Manuel es antiguo compañero de armas de D. Juan y viene a pasar unos días en su casa, camino del Escorial. 

D. Luis se disculpa con D. Manuel a regañadientes, por la leve herida que le ha producido, como siempre D. Luis mete la pata y acaba haciendo el ridículo.

La noticia del nuevo huésped llega hasta la escondida dependencia que ocupa la hermana, y atando cabos descubre que el hombre que allí se aposenta es su amado. Con su doncella urden un plan para llegar hasta la habitación de invitados y conocer algo más del caballero. Desplazando la alacena accederán a un pasillo que les conecta con una entrada secreta en la otra habitación. 
Aquí comienza la leyenda de la dama duende, una mujer que acude a la habitación, revuelve las pertenencias de sus huéspedes, se lleva el dinero, y deja notas de amor. 
Los invitados, D. Manuel y su sirviente, viven la noticia de una forma bien distinta, con pánico y terror y cierta curiosidad por las cartas de amor recibidas. Las misivas son contestadas con la esperanza de conocer a la misteriosa dama-espíritu. 

Pero tantas son las idas y venidas de las damas, tanto va el cántaro a la fuente, que son cazadas allí. Con argucias de duende, consiguen representar su papel y escapar victoriosas de tal embrollo. 

Por fin llega la gran noche, aquella en que los deseos de D. Ángela se verán cumplidos. Doña Ángela les ha preparado una "fiesta" con la ayuda de Beatriz, prima y prometida de su hermano D. Juan y por la que D. Luis está loco de amor. Los hombres son conducidos con los ojos tapados hasta la dependencia de la dama que cubierta con antifaz les recibe. Ángela se confiesa ante D. Manuel mientras que las doncellas, vestidas como Sherezade, bailan con su criado. 

Pero el ruido despierta a D. Luis que intenta llegar a la habitación para defender el honor de su hermana. Rápidamente los hombres son llevados de vuelta a su habitación pero D. Luis lo descubre todo: fiesta, alhacena móvil, pasillo secreto y supuesta relación adultera. La lucha entre ambos caballeros será inevitable, pero como siempre, ahí está el amor, para arreglar entuertos y traer la felicidad a las almas que se quieren. Para evitar la lucha la única posible solución es salvar el honor de la dama, el caballero debe de pedir su mano. Dicho y hecho, todos quedan felices con dicha solución. Y como las bodas no vienen solas D. Juan también unirá su vida con la de su prima D. Beatriz, a costa de la desgracia de su hermano D. Luis.

Esta es la historia de la Dama Duende, que arriesgó su honor y su vida por conseguir el amor. Calderón es capaz de, en 1629, dar a la mujer un papel de importancia y mostrar la legitimidad de ésta de decidir su futuro.

Hasta aquí todo estupendo, el problema viene cuando la puesta en escena no sabe sacar todo el partido de una obra tan interesante como ésta. Por ejemplo, la obra nos cuenta la que podría ser la parte más graciosa, los paseos nocturnos entre las dependencias, de una forma larga y algo tediosa que acaba aburriendo. Tampoco los actores son capaces de mostrar las distintas facetas que sus personajes pueden contener. D. Juan es un hombre justo, D. Luis es un patán, D. Ángela es una mujer con las ideas claras..., pero en general poco más muestran por encima de esta "primera piel".
El escenario y el vestuario fueron correctos, sin ser nada especialmente destacable. 

Así que la estupenda tarde de teatro se convirtió en un rato entretenido aunque a veces llegamos a desear que todo se descubriera pronto y acabar con esta pesadez. 

miércoles, 13 de febrero de 2013

YERMA

Yerma es un texto clave en la historia del teatro español. No soy muy aficionada a ver obras tan emblemáticas una vez que he disfrutado de ellas anteriormente, ya sea leyéndolas o en otra representación de teatro. Pero Yerma se me estaba resistiendo (intenté ir con Caro y finalmente no pude asistir).  Las buenas críticas y el estupendo reparto me animaron a no dejarla pasar. Así que compré la última butaca en venta, la más cara y una de las mejor situadas, en el patio de butacas.

Yerma cuenta la historia de una mujer que no es feliz pero que lucha con todas sus fuerzas por serlo. Su procedencia y su entorno le niegan el derecho a conseguirlo.
Yerma es una chica joven y llena de vida que ha sido casada por conveniencia con un labriego. Ella acepta su destino y aunque no le quiere, hace lo posible por cumplir con su papel de buena esposa. Pero él es un hombre simple que se contenta con tener una mujer honrada que no le dé ruido. La joven sabe que para ser feliz necesita sentir un hijo en sus entrañas, alguien a quien cuidar y que acabe de dar sentido a su existencia y su matrimonio. Su marido sólo piensa en el trabajo y no quiere ni escuchar hablar del tema. Cada vez que ella lo menciona él la manda callar y enfadado huye de su lado.


Los meses pasan y Yerma ve como sus amigas se quedan preñadas y cuidan de sus pequeños retoños mientras que ella sigue sola y desesperada. Recurre a buscar consejo entre viejas mujeres que tuvieron muchos partos, intenta encontrar el secreto para ser concebida. Sin embargo se topa con su triste realidad: su relación está muerta, no hay amor ni complicidad así que nada podrá nacer del desamor.Piensa en los momentos en que ella ha sentido un escalofrío en su cuerpo debido a la pasión, pero éstos nunca fueron con su marido. Descubre que un guapo chaval del pueblo, Víctor, sí provocó en ella esa sensación única, de eso ya hace años. Algunos días se cruza con él por el campo y recuerdan viejos tiempos. A Yerma vuelve aquella sensación que también siente él pero sabe que su honra está por encima de todo. Sin embargo su marido, un ser desconfiado, les ve y sospecha de su infidelidad. Para evitar que su honor sea manchado, trae a la casa a sus dos hermanas con el fin de vigilar a su mujer y no dejarla salir sola ni a sol ni a sombra.

Las habladurías ya recorren todo el pueblo y las mujeres en los lavaderos comentan que Yerma no tiene hijos porque no se los merece, debido a su mal comportamiento hacia su marido.


Él se siente deshonrado y decide echar al joven Víctor del pueblo. Debido a la posición acomodada que ha conseguido compra la cabras del muchacho y con esto también compra su marcha del lugar. Yerma nunca pensó en ser infiel pero con la desaparición de Víctor aún se ve más aislada del mundo, más encerrada en una casa que sabe a cárcel. Se ha convertido en un ser apagado y sin vida, triste y monótono como todo lo que le rodea. Pero aún tiene fuerzas y se resiste a aceptar que ese sea su destino, la soledad de la casa y el marido ausente que la rehuye.

Escuchó hablar de una curandera que conseguía hacer fértiles a las mujeres vacías. A pesar del dolor y sufrimiento, resiste con entereza todo por conseguir lo único que daría sentido a su vida. Pero nuevamente fracasa. Una última oportunidad surge con la peregrinación a un altar conocido por conceder hijos a mujeres que rezan allí. La romería es una fiesta de jubilo donde Lorca nos cuenta que el único milagro es el de los hombres que van hasta allí buscando mujeres para mantener relaciones. Una conocida vieja del pueblo, a la que Yerma pidió consejo, le cuenta que nunca tendrá hijos con su marido, pero que ella tiene un hijo en edad casadera que estará dispuesto a cargar con ella y darle los hijos que quiera. Pero Yerma antepone su honor a su felicidad y desprecia a la mujer que cree que ella pueda aceptar algo así.

Su marido, que está borracho y escondido entre los árboles, escucha las palabras de su mujer y descubre que nunca perdió su honra. Sensibilizado por ello y eufórico por el alcohol, la abraza y le dice que sea feliz con lo que tiene. Confiesa que ellos nunca tendrán hijos, cosa que no le entristece porque él realmente nunca quiso. Él sólo sólo desea estar con ella, ya que la quiere, aunque nunca ha sido capaz de demostrar su amor.

Ella no soporta escuchar que aquello por lo que luchó tanto tiempo, siempre fue algo inalcanzable y que su marido lo ocultó, evitando su felicidad. Yerma sólo ve una salida a esta vida perdida, acabar con el hombre que le quitó el derecho a ser feliz. Quedarse sola y yerma para siempre.


Leí Yerma hace varios años. Intenté entender la poesía de Lorca en sus obras. Descubrí lo que sigo concluyendo cada vez que leo teatro: no hay nada como ver el teatro sobre el escenario, cuando éste está bien representado.

La obra está perfectamente montada y llevada. Contrapuesto a la dureza de la historia, hay personajes que hacen reír, cantan y juegan. Toques de flamenco, cante y baile que recrean un ambiente muy andaluz y una época pasada (pero no tanto). La obra va acompañada de poesía, versos de Lorca que suenan estupendamente en este montaje.

El escenario tiene una especie de charca con agua que hace de río, lavadero, poza y lo que haga falta, y que hace referencia a la fertilidad.

Y Silvia Marsó está estupenda, aunque algunas críticas no la pongan muy bien. Encarna perfectamente a esa joven soñadora y luchadora que va perdiendo fuerzas y cada vez se muestra más apagada.

Lo único que necesita la obra es que alguna vez tenga un final feliz. La dureza de Lorca no es apta todos los días.